ESPERAR DUELE. OLVIDAR DUELE. PERO EL PEOR DE LOS SUFRIMIENTOS ES NO SABER QUÉ DECISIÓN TOMAR. (A orillas del río Piedra me senté y lloré)
Después de cada incidente, recuerdo que él lloraba de rodilla pidiendo perdón, él no tenía que pegarme, para lograr destrozar mi ser. Siempre era un juramento diferente. Me casé esperanzada en sus promesas de amor y no dudo que me amara intensamente, pero su forma de amar me estaba matando poco a poco, pero YO, necesitaba creer en el amor, lo que ninguno de los dos sabíamos, es que eso: “NO ES AMOR”. Yo desperté de este infierno, pero el a un todavía sigue amando así, no a mi, pero si, a otra mujer como yo. (Tapa34)